El pasado mes de Marzo me presente a la Embajada de Venezuela en Ottawa. Admito que tuve es una nota que la embajada sea una casa, o como le diríamos en Venezuela, una quinta. Sobretodo pues el sector en general, consiste en eso, quintas con banderes de una gran cantidad de banderas distintas. Estaba en la zona roja de Ottawa! (no por el crimen, sino por las
distintivas placas que reciben los diplomaticos).
De vuelta al tema, les cuento que a la embajada se le entra por un costado, como si se fuese a entrar por el garaje, una vez dentro no hay mucho espacio, pero tampoco hay mucha gente. La atención fue excelente, muy cordiales en su trato los funcionarios.No hay que pagar parking (pues hay un estacionamiento cerca en un parque), lo cual es un un plus, sobretodo al compararlo al stress de ir en carro al consulado en Montreal. Esto último fue un dato del grupo de
Venezolanos en Ottawa
Como cosa curiosa, no pude apreciar ni una sola foto del actual presidente de Venezuela, pues toda la decoración sigue siendo del gobierno 'anterior' ...