| La tormenta desde nuestra ventana |
Salí cerca de las 8 de la mañana y termine llegando cerca de las 10am, mucha pero mucha nieve en la calle, a pesar de que se notaba que ya había pasado la barredora al meno en una oportunidad. En cada cruce de las calles pequeñas cerca de la casa pensaba que me iba a quedar pegado en la nieve (y no eran solo ideas mías, sino que vi varios carros atascados). Una vez en las vías principales la situación de la nieve en la calle mejoró, pero no así la visibilidad. Por momentos solo podía ver a través de franjas en el parabrisas.
Aunque no me crean, una de las peores partes del trayecto fue el calor. Si el calor de la calefacción!. Y no piensen que es que me daño el termostato del carro, sino que cada vez que lo ajustaba para que la temperatura fuese más cómoda, a los minutos se comenzaba a formar hielo en el parabrisas. El vidrio de atrás como si no existiese, las dos horas de camino estuvo cubierto de nieve.

