Al momento de considerar partir, una de las cosas que hacen dudar (aunque muchos no lo admitan públicamente) es el como nos adaptaremos a los nuevos tipos de alimentos que encontraremos al llegar. Si bien Montreal no es una ciudad del lejano oriente, la imagen de frió y nieve que podemos tener de ella nos hace dudar de si podremos disfrutar de ese jugo de patilla o guayaba, de unos tostones, o de cualquier otra fruta tropical que quizás pensamos sea muy difícil o costoso conseguir por el frió Norte. Debo confesar que durante un tiempo pensaba así, pero una visita a Sami Fruits bastó para cambiar de opinión. La gente pensaría que estábamos medio locos tomándole fotos a las frutas, pero díganme si después de verlas ustedes no hubiesen hecho lo mismo?